Receta para un futuro cambio de régimen en Siria
Receta para un futuro cambio de régimen en Siria
Por Marc Vandepitte
A propósito de la intervención militar en Libia y en Costa del Marfil el año pasado, Paul Collier, “ex Presidente del Mundo”, receta un cambio de régimen en Siria. El texto es revelador.
Paul Collier es un ex alto cargo del Banco Mundial. Se le conoce por el best-seller ‘El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres del mundo’. Pero detrás de este economista famoso se esconde un veterano estratega militar. El hombre es el autor de varios libros sobre guerras civiles y también fue un asesor importante de Tony Blair. Blair, que como primer ministro británico en 1999, lanzó una nueva doctrina de la guerra justa, la llamada “doctrina de la comunidad internacional” (doctrine of the international community). Al fin de los años noventa, las potencias occidentales estaban buscando una nueva legitimidad para la intervención militar.
Esa doctrina parecía estar funcionando sin problemas , pero entonces llegó la invasión en Irak (2003), que causó una gran resaca. “Después de Irak, es muchos más difícil de obtener apoyo para una intervención militar” , suspiró Collier. [1] Pero no te preocupes, las intervenciones militares de los últimos años en Libia y Costa del Marfil les han liberado del ‘Síndrome de Iraq”. Los gendarmes del Occidente se quitaron el obstáculo para intervenir.
Sobre la base de estas últimas intervenciones Collier ha desarrollado una receta para un cambio de régimen en Siria.[2] Puede perfectamente servir de base para otras intervenciones ‘humanitarias’ (léase militares) en el futuro.
Aquí va la receta:
1. Asegúrese de que las protestas en el país referido toman proporciones de tal forma que la respuesta del gobierno o del ejército cruce una linea roja que es inaceptable para la opinión pública internacional. Es decir, asegurarse de que la oposición provoca suficiente agresión y espera que el ejército utilice una violencia similar o más grande.
[Para que esa parte de la receta logre una cobertura de los medios internacionales 'ventajosa' es esencial. En este contexto, una organización humanitaria "independiente" aliada con el Occidente, que informa sobre el número de las víctimas, es muy conveniente. Nota del autor.]
2. Deseque el país financieramente para que sus militares no están seguros de que en el futuro seguirán siendo pagados.
3. Cree un fuerte liderazgo en la oposición. [Proporciona para esto suficientes dólares]. Este liderazgo puede invitar a figuras claves en el ejército o el gobierno a pasarse para después del cambio de régimen aceptar un alto cargo.
4. Fortalezca la capacidad militar de la oposición con armas y apoyo logístico. Los sucesos en Costa del Marfil y Libia han demostrado que un ejército rebelde que en teoría es débil, puede triunfar con un poco de apoyo.
[Lo que el hombre se olvida de mencionar aquí es que sin el apoyo directo militar del Occidente la receta no puede tener éxito. En Libia se trató de mercenarios y tropas especiales de tierra bajo cubierta. En ambos países hubieron ataques aéreos. En Siria, tropas especiales de tierra y mercenarios ya son muy activos y Washington tiene el plan de desplegar aviones no tripulados (drones)]
Sin embargo, Collier observa un problema con el último punto, o sea con el enfoque militarista. Con el fin de ganar la opinión pública, el Occidente invariablemente embrolla la estrategía de un discurso humanitario y presenta los sucesos como un conflicto donde civiles inocentes y desarmados son víctimas de la violencia indiscriminada por parte del gobierno. Comenzar a amar la oposición cambia el carácter del conflicto. Entonces ya no se trata de civiles inocentes o indefensos. El conflicto, por lo tanto, será considerado facilmente como una guerra civil ordinaria, en que el Occidente presta apoyo militar a una de las partes beligerantes. Esto, “sin duda, será vergonzosamente confuso y farsante” dice Collier.
Notas:
[1] Collier P., ‘ El club de la miseria. Qué falla en los países más pobres del mundo ‘ , Madrid 2008, capítulo 8.
[2] Collier P., ‘ Syria’s regime is another doomed dictatorship’, Financial Times, 11 abril 2012, p. 9.










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