La concepción de la Educación Especial en Cuba es el resultado directo de la experiencia de más de 41 años de ardua labor y de interpretación y aplicación, en nuestras condiciones, de los más renovadores y modernos enfoques internacionales en esta materia. Consecuentemente, se concibe la Educación Especial como un sistema de escuelas, modalidades de atención, recursos, ayudas, servicios de orientación y capacitación puestos a disposición de los alumnos con necesidades educativas especiales, en grupos de riesgos, sus familias, educadores y entorno en general.
El modelo de escuela especial en nuestro país parte de su ubicación dentro de la red del Ministerio de Educación y se proyecta hacia todo el sistema nacional de educación. Se trata, en todos los casos, de escuelas estatales, de un alto reconocimiento social y prioridad en su atención, que asegura el acceso y gratuidad para todos.
En las escuelas especiales cubanas, dentro de las cuales podemos distinguir dos tipos fundamentales: transitorias y específicas, se aplica el currículo básico de la educación general, con algunas adaptaciones curriculares que son más significativas en el caso de las que brindan sus servicios a niños con retraso mental.
La escuela especial cubana encierra un alto valor social, humano y pedagógico y concentra sus esfuerzos en cuatro tipos fundamentales de funciones.
En el proceso pedagógico que se desarrolla en estas escuelas se coloca un énfasis particular en evitar que las desviaciones o defectos secundarios, terciarios que pueden derivarse de los denominados defectos primarios, tengan lugar o que una vez establecidos, se atenúen sus consecuencias.
El carácter transitorio de la mayoría de nuestras escuelas especiales constituye uno de sus rasgos fundamentales. Múltiples son las funciones que en relación con el tránsito acomete la escuela especial, desde el diseño de este proceso, la preparación de los alumnos, familiares y docentes, hasta el seguimiento y evaluación de sus resultados.
Las funciones de apoyo de la escuela especial están muy relacionadas con su proyección hacia todo el sistema nacional de educación y su estrategia de trabajo de educación familiar y comunitario, constituyendo además una de las vertientes donde su función preventiva se pone de manifiesto.
La integración más que un tipo de función constituye un fin de la Educación Especial. Variadas son las acciones que se ejecutan por las escuelas especiales para alcanzar el noble propósito de integrar a la vida social y laboral activa a todos los alumnos.
Desde sus inicios, el sistema de escuelas y centros especiales para estos niños y jóvenes ha tenido como fin fundamental el que sus egresados puedan acceder a niveles superiores de desarrollo y lograr una adecuada incorporación a la vida social y laboral, lo que evita que se conviertan en personas marginadas y discriminadas socialmente.
Actualmente la matrícula de la Educación Especial es de más de 51 mil alumnos, distribuidos en 15 973 internos, 28 365 seminterno y el resto en régimen externo, en 426 escuelas.
El proceso de diagnóstico, caracterización y evaluación de los niños con necesidades educativas especiales en Cuba es realizado por los servicios especializados que brindan los 193 equipos de los Centros de Orientación y Diagnóstico (CDO)que existen en el país, constituidos por psicólogos, psicopedagogos, logopedas, pedagogos, psicometristas y trabajadores sociales. Estos centros pueden contar según lo requiera la investigación de cada niño con la participación de especialistas médicos de diferentes áreas: psiquiatra, neurólogo, genetista, entre otros. En este proceso están implicados de manera muy significativa la escuela, la familia y la comunidad, en una relación de diálogo y cooperación.
Una de las labores principales que realizan los CDO está dirigida a la orientación y el seguimiento en las escuelas de educación general, de la prevención de las dificultades en el aprendizaje y los problemas de la conducta del menor, mediante la preparación del colectivo pedagógico en general y de cada maestro en particular, orientando y dando seguimiento en el propio proceso docente educativo.
El programa de Informática ha contribuido a elevar la calidad en el aprendizaje de los educandos ampliando su formación informática con la utilización de la computadora como medio de enseñanza e instrumento de trabajo. La enseñanza cuenta con un total de 1263 computadoras ubicadas en escuelas de todas las especialidades. Se han instalado aditamentos y programas especiales para posibilitar el acceso de todos nuestros educandos a la informática, entre los que se encuentran: pantallas mágicas, tableros inteligentes, interruptores, sistema cubano Visual Voz, scanner e impresoras Braille (en 15 escuelas), se cuenta con el lector de Windows con síntesis de voz (Jaws) en escuelas de ciegos y en otros centros donde estos alumnos continúan estudios.
Desde el año 1986 Cuba ingresa, como miembro oficial, a Olimpiadas Especiales, programa internacional de entrenamiento deportivo y competición atlética durante todo el año para personas con retardo mental. Nuestro país ha tenido una relevante participación en el Programa Internacional de Olimpiadas Especiales.
En Cuba se le concede una particular importancia a la preparación del personal docente de la Educación Especial, de manera que los más de 14 000 docentes que laboran en estas escuelas están debidamente preparados y más del 90 % de ellos son licenciados. El Centro de Referencia Latinoamericano para la Educación Especial (CELAEE) es una institución de coordinación que promueve el intercambio y el desarrollo de la Educación Especial en América Latina y el Caribe, para lo cual utiliza diferentes vías de educación postgraduada y lleva a cabo estudios e investigaciones científicas en el campo de la Psicología y la Pedagogía Especial. Actualmente es Cátedra Andrés Bello para la Educación Especial.
En la actualidad, se concentran los mayores esfuerzos en tres grandes direcciones.