Javier Sotomayor. Salto de altura. En 1984 implantó récord nacional, con un salto de 2.33 metros. Siendo juvenil, en 1986 llegó a la élite mundial con un récord mundial juvenil, 2.36. En 1988, impone récord mundial, con 2.43, en Salamanca, España. Igual marca, pero bajo techo, protagoniza en el mundial de Budapest, 1989, año en que también elevó la marca al aire libre a 2.44, en Puerto Rico. Asediado constantemente por las lesiones, comunes en esa especialidad, Sotomayor volvió a sus andadas en 1993, cuando otra vez en Salamanca sumó un centímetro más y llevó el récord universal a 2.45 metros. Tiene en su haber el título de Barcelona-92, subtitulo en Sydney 2000, además de preseas doradas en campeonatos y copas mundiales, panamericanos, centroamericanos y Juegos de la Buena Voluntad.
Tras un exitoso ascenso de varios años, Ana Fidelia Quirot tuvo en 1993 un accidente doméstico que casi le cuesta la vida y que puso en peligro su carrera. Muchos pensaron que tras recibir quemaduras en el 40% de su cuerpo y ser sometida a más de veinte operaciones reconstructivas, todo había terminado para la llamada "Tormenta del Caribe". Sin embargo, en el propio 1993 comenzó los entrenamientos y ganó plata en los 800 metros planos en los centroamericanos de Ponce, Puerto Rico. Fue primera en el mundial de Gotemburgo-95 y segunda en los olímpicos de Atlanta-96.
Félix Savón es, según expertos, el mejor boxeador amateur del mundo en los últimos años. Seis veces campeón mundial y dos veces olímpico, se caracteriza por una gran movilidad y pegada. Ha logrado grandes cadenas de invictos (que han durado varios años) y sólo ha sido derrotado en contadas ocasiones.
Omar Linares es uno de los mejores beisbolistas amateur de la actualidad en el mundo. Estelar tercera base y bateador, registra altos parámetros en todas las áreas del juego y ha sido clave en las victorias del equipo cubano.
Rodolfo Falcón. En Atlanta-96 protagonizó toda una hazaña de la natación, un deporte con poca tradición en Cuba, al alcanzar la medalla de plata en los 100 metros espalda, seguido del también cubano Neisser Bent, toda una promesa. Ambos reafirmaron sus dotes en los Juegos de Buena Voluntad de N.York 98, donde fueron primero y segundo como parte del equipo Resto del Mundo.
Iván Pedroso. El 29 de julio de 1995, en Sestriere, Italia, implantó un récord mundial de 8.96 metros en la prueba de salto largo, no reconocido por anomalías de un juez local. Una lesión y posterior intervención quirúrgica le impidieron brillar en Atlanta' 96. En 1997 se impuso en el Campeonato Mundial Bajo Techo de París, Francia. En agosto de ese año dominó en el Campeonato Mundial de Atenas, convirtiéndose en tricampeón en esas lides. Para concluir el año, ganó en los Juegos Mundiales Universitarios y en el Grand Prix, con lo cual fue primero en el ranking del orbe, además de tener la mejor marca del año: 8.63 metros. En 1998, se agenció el oro en los Juegos de Buena Voluntad con 8.54. En los juegos olimpicos Sydney 2000 conquista su máxima aspiración, la presea dorada , en su último intento.
Teofilo Stevenson. Eslabonó, a partir de la cita de Munich de 1972, una cadena de triunfos que lo llevó a igualar los tres títulos consecutivos que el pugil húngaro Laszlo Papp, había registrado en los juegos de Londres-48, Helsinki-52 y Melbourne-56. El cubano triunfo en la ciudad germana, en Montreal-76, Canada; y en Moscu-80, Union Sovietica, y su trayectoria hubiera continuado en Los Angeles-84, en EEUU, y tal vez Seul-88, en Sudcorea, a las cuales Cuba no asistio.
Alberto Juan Torena. En la olimpiada de Montreal 76, protagonizó dos fenomenales carreras y concretó una hazaña inédita en la historia del atletismo al vencer en 400 y 800 metros planos, en este último con record olímpico y mundial de 1:43.50 minutos.