El Sistema Bancario y financiero cubano está sustentado legalmente en los Decreto- Ley 172 y Decreto-Ley 173 de mayo de 1997, del Banco Central de Cuba (BCC), y de los Bancos e instituciones Financieras no Bancarias, respectivamente.
En mayo de 1997 surgió el BCC, el cual asumió las funciones básicas inherentes a la banca central, y de esta forma quedó establecido un sistema bancario de dos niveles, integrado por el BCC y un grupo de bancos e instituciones financieras no bancarias, capaces de dar respuesta a las necesidades surgidas del desarrollo de nuevas formas de estructurar las relaciones económicas internas y externas del país a partir del proceso de reformas a la economía iniciado en 1992.